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La Pintura Decorativa

Índice

Primera parte:

Un poco de historia...

La historia de la Pintura Decorativa se remonta hasta los inicios de la historia del hombre con las pinturas rupestres de bisontes, ciervos y caballos en las cuevas de Altamira y Lascaux en España y Francia respectivamente. En todos los casos es la intervención del individuo sobre el medio y los objetos que lo rodean a través de una expresión artística que con el tiempo se ha ido depurando en técnicas y estilos.

Un caballo y tres vacas que aparecen pintados en el techo de una cueva de Lascaux

Las técnicas de ornamentación han cambiado a través de los tiempos, pero persiste hasta el día de hoy el deseo de decorar los objetos de uso cotidiano.

Caja de barro pintado procedente del último período prehistórico, de 8 cm. de altura. Museo Británico, Londres

Los más variados materiales son utilizados como soporte: metal, piedra, tela, madera, porcelana, vidrio, papel, o cuero. Cada uno de ellos debe ser tratado, de acuerdo a sus características, con un determinado tipo de preparación, pintura y acabado.

Decoración con guerreros de una cátera de Micenas, finales de la 2da Edad de Bronce; 41 cm. de altura. Museo Nacional de Atenas

Ánfora de Caere, Etruria, en la que aparecen el rey Euristeo, Cerbero y Heracles; c. 530-510 a. de C. Louvre, París

 

Los diferentes tipos de vasos griegos

La evolución de la Pintura en los distintos objetos de uso cotidiano, incluidos los muros, se desarrolla simultáneamente en distintas culturas.

Pintura de una tumba del Valle de los Reyes

Poco a poco la figura humana fue dominando la expresión artística, llegando en el Renacimiento (s. XV - XVII) a su máxima expresión, unido al concepto de perspectiva. Este recurso permite la representación del espacio en forma exacta. El trabajo de los artistas no se limitaba sólo a la ejecución de su obra de arte, sino también a la elaboración de sus pinturas, imprimaciones, soportes y pinceles. Toda esta formación llegaba a los aprendices del siglo XV por parte de sus maestros, quienes supervisaban cada tarea.

El auge de la Pintura Decorativa sin embargo, se lleva a cabo en la Europa del siglo XVIII y XIX, y a través de los colonizadores fue la influencia más directa sobre la pintura decorativa en América.

El Viejo Mundo influyó en los motivos, las pinceladas y el uso del color.

Las Pinturas hoy

Con respecto a las pinturas podemos hablar básicamente de dos clases: las de base acuosa (emulsiones, látex vinílicos, acrílicos y témperas) y las pinturas a base de aceite (los esmaltes sintéticos, oleosos y la pintura al óleo). La elección de cada una de ellas dependerá de las características que deban prevalecer en la realización de nuestro trabajo, ya que cada una de ellas brinda (por sus características) diferentes beneficios. En el caso de haber elegido pinturas al óleo y sintéticas debemos utilizar solventes, estos requieren de un espacio adecuadamente ventilado, ya que son tóxicos al inhalar y combustibles (trementina o aguarrás). Su tiempo de secado es de 8 a 12 horas entre capa y capa. A favor, podemos decir que son notorias las características de brillo y luminosidad de sus colores y además aseguran un mejor acabado y duración.

Las pinturas al agua secan en superficie en aproximadamente treinta minutos y pasadas las 2 o 3 horas, están completamente secas. Por la facilidad de limpieza de los utensilios y su secado rápido suelen ser los elegidos a la hora de realizar un proyecto decorativo de pequeñas dimensiones.

Para la elección de los barnices de protección vamos a encontrarnos con la misma dualidad (sintéticos y al agua). Los barnices al agua se recomiendan para ser usados antes del envejecido y para impermeabilizar la superficie, en tanto que los barnices al óleo se aplican luego del envejecido.

Los productos vitrificadores dan a la pieza una protección y durabilidad a toda prueba y se los consigue con distintas características de acabado: opaco, brillante y ultra-brillo. Son aplicados como acabado final en varias capas, lijando entre una y otra cada vez que la primera haya secado bien y respetando siempre las indicaciones de cada fabricante.

Esténcil o estarcido:

Sea cual fuere el estilo decorativo que vamos a utilizar, esta técnica es una de las más fáciles y económicas formas de decorar cualquier superficie plana. Se trata de la aplicación de dibujos y pintura, sobre un determinado soporte, por medio de plantillas previamente caladas.

Desde las primeras manifestaciones de la aplicación de esta técnica hasta el día de hoy, la encontramos decorando los más variados soportes: papeles, telas, cerámicas, muebles, suelos, cielorrasos y paredes de edificios.

En líneas generales, la técnica es la misma para todo tipo de superficies, lo que puede variar es el tipo de pintura  a utilizar, ya que sobre superficies porosas podemos usar pinturas acrílicas o esmaltes y para superficies como azulejos, vidrio o plástico los indicados son  los esmaltes.

*La aplicación de pintura, se hace a través de pinceles especiales (taponadores de cerda o de espuma de goma) por medio de movimientos circulares o por medio de toques cortos.

 *Utilizar siempre poca cantidad de pintura sin agua en el pincel. Esto evitará filtraciones in- deseables por debajo de la plantilla.

*Cuando trabajamos con plantillas grandes, además de la cinta de papel, podemos utilizar un adhesivo especial (en aerosol o a pincel) que no deja marcas ni restos al retirarlo y vuelve a adherir en sucesivos usos. Otra opción, cuando las superficies son mayores, es trabajar directamente con esponjas  .

 

Plantilla:

Hay una muy amplia variedad de diseños y tamaños de plantillas precortadas disponibles en el mercado. Sin embargo, en más de una oportunidad, podemos buscar inspiración en telas para componer guardas o un diseño propio. Entonces, con pocos elementos, podemos fabricar nuestra propia plantilla, hace falta buen pulso y precisión en el corte.

 

Materiales necesarios:

Diseño.

Acetato o cartulina impermeabilizada.

Cortante.

Fibra indeleble o carbónico.

Diseño:

El diseño elegido puede surgir de la observación de los más variados objetos (telas, cerámicas, forjados, formas naturales, etc.) y debe estar adaptado al sistema de puentes entre las formas caladas. Estos puentes, son la clave del estarcido y la parte más delicada de la plantilla.

Color:

Puede aplicarse en forma plana o dando volumen a través de superposición de colores más oscuros o más luminosos.

Registro:

Aún en diseños sencillos, es conveniente tener pequeñas marcas de registro que sirven para alinear cada impresión sucesiva en una guarda de friso o borde.

Cuando el diseño combina varias plantillas de estarcido, estas marcas son muy importantes para mantener su correcta ubicación en el armado.

 

1-     Preparar el diseño incluyendo en él los registros.

2-     Transferir y remarcar.

3-     Cortar con cuidado sobre un vidrio o una cerámica.

 

Consideraciones generales:

Es fundamental tener en buenas condiciones el soporte elegido. Debemos tener la superficie de trabajo sallada, limpia de polvo y totalmente seca su  pintura de base. Esto nos permitirá hacer retoques o correcciones sin alterarla y tampoco será afectada por el uso de adhesivos.

Para la elección del diseño y los colores de un objeto, debemos tener en cuenta su destino o destinatario, su estilo o gustos y si es posible también tendremos en cuenta su futura ubicación o su entorno.

Es importante contar con elementos de medición y trabajar en escuadra.

 

Cuidado de las plantillas:

Como las partes más frágiles del estarcido son sus puentes, debemos tener especial cuidado al retirarlas (si hemos usado cola permanente u otro adhesivo) y al lavarlas. Con alcohol o sumergidas en agua caliente se remueve fácilmente la pintura al agua. Para secarlas deben colocarse entre papeles absorbentes por unos minutos.

*Si aún se estropea algún calado o un puente, podemos corregirlo cubriendo la rotura con cinta de enmascarar colocada en las dos caras de la plantilla y volviendo a calar la figura con un buen cortante.

Decoupage:

Decoupage: del verbo francés découper , significa recortar.

El decoupage es un efecto decorativo que puede ser aplicado con buenos resultados y sin demasiada dificultad. 

Por medio de esta técnica podemos decorar distintos objetos (lámparas, cajas, velas, marcos, etc.) pegando sobre ellos recortes de papel, tela o metales finos.

 

Un poco de historia:

La técnica se desarrolló en Europa durante la Edad Media y el Renacimiento. Las primeras aplicaciones eran grabados coloreados a mano y sellados con varias manos de laca.

Las cajas, urnas y arcones utilizados desde la Edad Media estaban exquisitamente decorados con decoupage recortado en metales nobles, al igual que roperos, valijas y neceseres. Los motivos más frecuentes eran estrellas, rosas, tulipanes, floreros y pájaros entre decoraciones florales y escenas bíblicas.

En la Italia del s. XVII se desarrolló la técnica de aplicar y barnizar diseños recortados junto con la técnica del laqueado de estilo Japonés, compitiendo con los objetos laqueados importados de Extremo Oriente. Fue llamado l'arte del povero (el arte del pobre).

Este arte, acrecentó la imaginación de la clase media europea del s. XVIII tal como ocurrió en 1970 en Estados Unidos y rápidamente, formó parte del entorno cotidiano cubriendo mesas, sillas, cajas, bandejas, biombos y lámparas.

Fue durante la Inglaterra Victoriana cuando experimentó su máximo esplendor. 

En 1760 Robert Sayer, de origen inglés, fue el primero en publicar un libro dedicado especialmente a cubrir la demanda de las damas francesas e inglesas para la elaboración de sus trabajos de découpage.

Materiales necesarios:

-Recortes apropiados

-Barniz en aerosol

-Barniz y pincel aplicador

-Tijeras

-Pegamento

-Lija fina

-Bisturí de punta intercambiable

-Cola blanca y pincel aplicador

-Tablero

-Rodillo de empapelar chico

Hay determinados puntos a tener en cuenta para un resultado impecable. 

El arte de este efecto no reside tanto en la selección, recortado y pegado de los dibujos, sino en la habilidad para lograr un conjunto armonioso, en la distribución de los recortes y de la elección y aplicación de un buen barniz. De este modo, los diseños aplicados quedarán perfectamente incorporados a la superficie.

 Si el papel no fuera muy delgado,  una vez pegado podemos lijar las orillas de la figura para integrarla a la madera. Finalmente se hacen  retoques con pintura para rellenar espacios e integrar el conjunto, una pátina y el barniz. 

Nuestro objetivo debe ser: integrar de tal modo las figuras al objeto elegido que nuestro decoupage parezca realmente una pintura y no una aplicación.

 

La elección del papel y los diseños:

Un  buen recurso, es archivar aquellos diseños y fotografías que nos resultan atractivos tanto de revistas como de catálogos, calendarios, servilletas de papel tisue o viejos papeles de envolver. Actualmente, contamos  con materiales especiales para la realización del decoupage, producto de lo requerido de esta técnica. Con estos materiales se logran trabajos con efectos decorativos rápidos y de buen efecto final.

Combinando los diseños con la inclusión de hojas de metal e integrando fondo y figura a través de la pintura, una pátina o un craquelado, obtendremos un efecto que dará una nueva dimensión a la composición.

 

Aplicación de la técnica:

Luego de la elección del objeto que servirá de soporte y la preparación de la superficie (lisa y pareja) el primer paso es elegir los diseños apropiados por su estilo y tamaño.

Si para recortar las piezas elegidas usamos como cortante un bisturí, lo haremos utilizando como apoyo un tablero con un vidrio o una cerámica esmaltada.

 

Tip: 

Para la elección y selección de los diseños, además de los que contamos en el mercado para la realización del Decoupage, podemos recurrir a reproducciones mecánicas de imágenes seleccionadas de revistas de jardinería, postales antiguas, álbumes de figuritas, etc. con la ventaja de poder adaptar el tamaño del diseño al del soporte y a nuestra composición.

 

Si hemos decidido usar tijeras, estas deben ser livianas para poder manejarlas fácilmente (por si tuviéramos recorridos complicados). Una cortante con poco filo podría doblar los bordes del recorte, y con esto complicar su aplicación sobre la superficie elegida.

Si se han tomado las figuras de copias mecánicas, es conveniente un rociado (previo al pegado) con una laca o un barniz acrílico en aerosol. Esto contribuye a fijar el color y preservarlo de ser afectado por el pegamento que vamos a utilizar.

El paso más importante en la aplicación del adhesivo reside en cubrir perfectamente el reverso de la figura, poniendo especial cuidado en el tratamiento de los bordes.

Si fuera necesario, una vez seco el adhesivo que hemos utilizado, se podrán hacer algunos retoques en el pegado. Es conveniente el secado a temperatura ambiente; acelerar el secado con una fuente de calor artificial podría contraer los materiales usados en forma despareja, y despegar algún sector del diseño, por lo tanto no estaríamos ganando tiempo.

El acabado final, en esta técnica especialmente, es determinante. Solo cuando está bien seco el trabajo, se aplica el barniz de terminación. Respetar el tiempo de secado, lijar entre manos y usar un barniz autonivelante, son condiciones para obtener un buen acabado.

Tips:

Fijar el color de una fotocopia con un barniz en aerosol, nos previene de perder un diseño por desprendimiento del color.

Un pincel fino, puede ser la solución para incorporar pegamento faltante por debajo del recorte en algún borde descuidado.

Un rodillo chico de empapelar, puede ser muy útil para emparejar el pegado y para eliminar burbujas de aire entre el recorte y nuestro soporte. 

 

 

Tip para los cuidados del papel:

El mejor método para su mantenimiento es guardarlos sin doblar ni enrollar, desplegados sobre una superficie pareja y en un ambiente seco.

Realizar la prueba de barniz previa al pegado de recortes que provienen de copias mecánicas. 

Craquelado:

El craquelado es un método de envejecimiento. Dentro de los acabados, es uno de los más comunes; práctico y fácil de realizar. Se reproducen las finas grietas que se forman a menudo en la superficie de viejas pinturas al óleo, lozas antiguas y muebles ajados por el paso del tiempo.

El craquelado se produce naturalmente por la contracción gradual y despareja de las distintas capas de pintura.

Colocando una capa de pintura de base sintética (secado lento) y otra capa encima de pintura de base acuosa (secado rápido) obtendremos este efecto. La capa de pintura sintética seca lentamente generando tensiones superficiales durante un lapso de tiempo mayor; por esto la capa de pintura superior que es acrílica y secó rápidamente se resquebraja siguiendo los movimientos de las tensiones de la pintura de base.

Para avejentar una superficie podemos recurrir a un preparado de tipo casero o a los productos elaborados especialmente para lograr este efecto: "craqueladores". El resultado óptimo de estos, depende de que sigamos al pie de la letra las especificaciones de cada fabricante. Son en algunos casos productos muy sensibles al calor y a las corrientes de aire, los cuales modifican el tamaño de las grietas.

Craqueladores de un componente:

Se aplican en general entre dos colores contrastantes.

Ejemplo:

1°) Base acrílico color natural / secar.

2°) Aplicación de barniz craquelador tratando de no superponer material.

3°) Aplicación de acrílico oscuro con pincel o con esponja y dejar secar

Se puede acelerar el proceso de secado por medios mecánicos con calor tibio sobre el trabajo a una distancia de no menos de 25 cm.

En forma casera, el craquelador de un componente puede reemplazarse por el efecto que produce una capa generosa de cola vinílica. En ambos casos, la dirección de las pinceladas aplicadas en la capa intermedia, serán las que definirán el sentido de las grietas.

Craqueladores de dos componentes:

Estos craqueladores son aptos para craquelar bases, pinturas y láminas porque son traslúcidas.

Ejemplo:

1°) Aplicamos 2 manos del primer componente dejando secar entre una y otra.

2°) Se aplica el segundo componente que al secar produce el efecto deseado.

Un método casero para realizar este tipo de craquelado sin usar productos dañinos:

1°) 1 mano de goma laca / secar.

2°) 1 capa de cola vinílica / secar.

3°) 1 mano de goma arábiga.

Terminación:

En el caso de utilizar colores contrastantes para craquelar, el efecto queda evidente sin la aplicación de otros elementos para destacarlo.

Sobre un decoupage, la trama de las grietas puede unir estéticamente el conjunto de elementos recortados, más aún destacadas por una pátina al óleo, al agua o betún de judea. 

En cualquier caso, una vez que el craquelado ha terminado es conveniente dejarlo reposar durante una hora antes de esta aplicación.

 

Tip: Cuanto más grueso sea el barniz de base, más anchas serán las grietas. Con una base fina de barniz, lograremos grietas finas.

 

Dorado:

El antiguo proceso  de dorado podría ser considerado uno de los primeros métodos de ejecución de un falso acabado, ya que su propósito era el de transmitir la apariencia del oro sólido a una estructura de poco valor, como por ejemplo madera o estuco, cubriéndola con una fina capa del metal precioso.

Utilizado durante cientos de años como una forma de decoración en distintas partes del mundo y por las más variadas culturas (egipcios, incas, rusos), resulta muy llamativo lo poco que ha variado al día de hoy su técnica de aplicación.

Ornamentación clásica derivada de los motivos de la antigua Roma, la antigua Grecia y el Egipto de los faraones.

Capitel

Un poco de historia...  

Tal como lo atestiguan tratados antiguos, y de los escritores de temas artísticos medievales y renacentistas, el dorado mantuvo su presencia en distintos temas.

En la antigüedad su aplicación fue muy amplia, tanto en las llamadas artes menores como en la arquitectura ( los egipcios doraban algunas partes de los templos ) y en la escultura. Se doraban las estatuas de mármol y sobre todo las de bronce como  (entre otras) la estatua ecuestre de Marco Aurelio en el Capitolio de Roma. Entre los griegos, estuvo muy extendido el dorado aplicado a los vestidos de las estatuas dejando las partes anatómicas en marfil (escultura criselefantina).

En la Edad Media en cambio el uso del dorado respondía a exigencias de carácter estético litúrgico; la nobleza del material era representativo del esplendor divino.

En esa etapa de la historia es cuando surge la aplicación del dorado a la hoja, con un mordiente con pocas variantes del que usamos  hoy, sustituyendo al antiguo método (muy costoso) consistente en la aplicación de láminas de oro adheridas con técnicas especiales.

El dorado se extiende luego a la orfebrería española, francesa, inglesa y alemana desde el s.XII al XVIII. Después del Renacimiento dejó de emplearse en las artes mayores pero continuó como un instrumento de primer orden entre los grandes artesanos constructores de marcos y muebles (s.XVII y XVIII) y entre orfebres y decoradores del cuero en la España del s. XV al XVII.

Actualmente, el término dorado no se refiere solamente a la aplicación de laminas de oro, sino también a la de todo tipo de hojas de metal y polvos de metal desde metales como plata y platino hasta el bronce, aluminio y aleaciones de metales de aspecto dorado.

La hoja de oro, se consigue en casas especializadas de arte y restauración y su pureza se mide al igual que en el caso del oro sólido en quilates. La usada más frecuentemente por los doradores profesionales es la de 22 quilates y se consigue en diferentes pesos y grosores (simple, doble y triple). Las hojas de metal vienen en forma de hojas sueltas o de calco, fijas a un papel de seda muy fino que sirve para transferirlo a la superficie sin necesidad de contar con utensilios especiales.

 

Las hojas de plata, son más pesadas y más baratas que las de oro. En este caso, hay que tener la precaución de conservarlas bien envueltas porque en contacto con el aire modifican su aspecto, por esto se hace necesaria la aplicación de un barniz de protección una vez aplicada.

 

La hoja de aluminio, es más económica que la de plata y aunque su color es más gris,  los efectos que se obtienen son importantes.

 

La hoja holandesa o Schiag, es una aleación de cobre y zinc que puede variar su tono dorado de acuerdo a las proporciones usadas en la aleación. Es mucho más económica que el oro y debe protegerse en todos los casos con una capa de barniz para evitar su oxidación en contacto con el aire.

 

Los polvos de bronce o purpurinas, van desde el oro pálido hasta el bronce oscuro. Se usan para dorar pulverizándola sobre la cola de oro, o mezclada con goma laca, o con un acrílico dorado para lograr una pintura más cubritiva, apropiada para dorar líneas finas.

Dorado por transferencia

Elementos necesarios:

La superficie debe ser preparada de la forma descripta para el dorado con hoja suelta.

Este tipo de aplicación del dorado se hace mucho más simple: por presión manual  sobre el papel de transferencia. El método era utilizado para trabajos en el exterior, ya que el dorado de hoja suelta era muy difícil de controlar en esos casos.

Del mismo modo que en el caso de la hoja suelta, debe superponerse el metal de cada tramo de transferencia con hasta 5mm y en este caso, los cortes pueden hacerse con tijeras.

Dorado a la hoja

Utensilios del dorador:

Preparación de la superficie:

Limpiar y emparejar completamente la superficie elegida. Rellenaremos o lijaremos cualquier imperfección.

Si la superficie elegida es porosa, como en el caso de maderas, cerámica o yeso, antes de aplicar el dorado debemos utilizar un sellador adecuado. 

En cualquier caso, el sellador, provee una capa de aislamiento antes de la pintura de base que impedirá una posterior modificación del color.

La pintura de base para el dorado, cumple dos funciones: impide la absorción del barniz mixtión o cola de oro por la superficie y además provee color bajo el dorado, ya que el color trasluce bajo la hoja de metal.

Como pintura base para el dorado oro aplicaremos rojo borgoña o rojo óxido de hierro, y como base para el plateado usaremos azul ultramar o azul ftalocianina.

Madera:

Reparar las imperfecciones ( ralladuras o roturas).

Sellar toda la superficie con dos manos de gesso o tiza cola, dejar secar lijando entre mano y mano. Una vez que ha secado completamente lijar hasta lograr suavidad al tacto.

Cerámica , terracota, yeso:

Lijar y corregir defectos de la superficie rellenando con enduido plástico si fuera necesario y volver a lijar. Retirar el polvo resultante de esta operación y sellar. Cualquier pieza de estos materiales en crudo es extremadamente porosa, por lo cual dos capas de sellador antes de la aplicación de su capa de color base nos darán un mejor acabado.

Metales:

Aunque no es muy frecuente, la superficie lisa del metal le da al dorado un realce a su brillo. Es importante limpiar usando una esponja de metal con trementina o aguarrás toda la superficie a dorar (especialmente sobre metales no ferrosos, como el cobre y el aluminio) antes de imprimarlos.

Si la superficie está dañada se pueden reparar los orificios con fibra de vidrio y resina. Limpiar las partes oxidadas y cubrir toda la superficie con convertidor de óxido o con antióxido. Sellar para evitar alguna reacción por falta de compatibilidad entre los productos utilizados que pueda variar el tono o brillo del dorado.

Sobre metales nuevos, previo a la imprimación, las piezas deben lavarse con una mezcla al 50% de vinagre blanco y agua para eliminar la capa grasosa que los protege.

Para el aluminio anodizado o el acero inoxidable, retirar con alcohol solo posibles restos de grasitud y proceder al dorado propiamente dicho.

Espejo de madera dorada

Espejo del sur de Italia con apliques de cristal tallado y latón dorado

Espejo ebanizado Flamenco con montura metálica dorada

Aplicación:

Con cierto grado de dificultad, su secreto reside en una buena preparación de la superficie a cubrir y el correcto uso del barniz especial, que adhiere la lámina de metal a la base elegida.

El pegamento utilizado en el dorado al óleo, es una mezcla de aceite de lino, un medio secativo y barniz de copal, a este preparado se lo denomina mixtion, y para facilitar su aplicación se usa trementina como diluyente .

Las proporciones de estos elementos determinan un secado más lento o más rápido.

Un secado lento, puede hacer peligrar la adherencia de la mixtión pero facilita el trabajo pues hay mas tiempo para la aplicación del metal y además da como resultado un acabado con mejor brillo.

El maque o laca de Japón seca muy rápido, y por esto es ideal para usar en casos en donde no puede controlarse el nivel de limpieza de la atmósfera, pero debido a esta característica, es más frágil y propensa a quebrarse.

En todos los casos es conveniente trabajar en un espacio sin corrientes de aire y sin polvo o pelusas que puedan adherirse al barniz afectando su efectividad.

Tips:

No use prendas de lana cuando realiza un dorado.

Distribuya en forma pareja. Si el secado es desparejo, se afectará la adherencia de la hoja.

Evite trabajar en ambientes con corrientes de aire.

Si usamos guantes evitaremos las marcas de huellas dactilares.

El punto mordiente es el momento justo para aplicar la lámina, y podemos verificarlo visualmente cuando comienza a opacarse el brillo del barniz mixtión o por medio del tacto cuando se torna pegajoso.

La habilidad para lograr buen dorado se consigue con la práctica, iniciándonos en este arte con piezas de formato pequeño. 

El paso más delicado es el de la aplicación del metal y para ello es importante el entrenamiento en la forma de manipular los elementos, manteniendo la mesa de trabajo organizada para la realización de movimientos precisos y lentos. Mover las láminas de metal entre hojas de papel vegetal o similar (hasta ubicarla en el lugar elegido) las mantendrá extendidas (las  láminas de metal son muy frágiles y tan finas que se pliegan con facilidad, nuestra propia respiración puede afectarla). Deslizar la hoja sobre el barniz, retirando cuidadosamente la hoja de papel que está por debajo de la de metal y, con la ayuda de un pincel de pelo suave o una almohadilla de tela de algodón, presionar suavemente para asentarla.

Para tener en cuenta:

La aplicación sucesiva de láminas debe hacerse con una superposición que puede oscilar entre 2 y 5 mm en las uniones.

Cuando trabajemos sobre superficies redondas ubicaremos el lateral de la hoja de dorar tangente a la curvatura del objeto (de manera radial).

Cuando la pieza elegida tiene molduras, debe considerarse una extensión adicional a la dimensión de la superficie plana para absorber los espesores de los ornamentos y hendiduras.

Al finalizar con la aplicación de las hojas de metal, retocar los vacíos y alisar. Luego retirar (utilizando un pincel suave) el metal o limaduras. Estas servirán para retoques, los que deberán ser realizados antes del secado total del barniz mixtion.

Envejecidos:

El betún de judea, el craquelado, y los líquidos oxidantes son acabados que se adaptan perfectamente al dorado a la hoja

.

Barniz de Terminación:

De acuerdo al metal utilizado para dorar, se hará mas o menos necesario el barniz de terminación. En el caso del cobre, plata y bronce (y sus aleaciones) que modifican su aspecto en contacto con el aire, se hace imprescindible este paso.

Mosaico:

El mosaico es un procedimiento de decoración que consiste en colocar sobre una capa de  yeso o mortero pequeños elementos cúbicos denominados teselas. Estas pueden ser de piedra, cerámica o pasta vítrea y de diversos colores.

Un poco de historia...

 

Los orígenes del mosaico no son demasiado claros pero su aplicación floreció a partir del s.V a. de C tanto en el mundo griego como en el romano. El material predominante era la piedra, que resultaba decorativa, económica y duradera.

Casi todos los mosaicos clásicos que perduran son pavimentos, debido seguramente a la falta de medios adecuados para asegurar las piedras sobre superficies verticales.

Los primitivos mosaicos estaban compuestos de guijarros (piedras sin tallar) de una limitada gama de colores. Al blanco y negro se fueron agregando paulatinamente el rojo verde, gris y púrpura.

Este es el caso de “La caza del león” mosaico realizado in situ  300 a. de C

Las composiciones debían ser sencillas ya que debían ser vistas desde una perspectiva muy limitada (del piso a la altura de los ojos).

El uso del mosaico para revestir bóvedas, en general con teselas de pasta vítrea (más livianas que las de piedra) se inicia en el s. I a. de C. Uno de los más bellos ejemplos de esta etapa se descubrió en las excavaciones realizadas bajo la basílica de San Pedro en Roma.

En Pompeya en el 79 a. de C ya se aplicaba el mosaico como simple revestimiento de fuentes y columnas.

Con el reconocimiento oficial del cristianismo (en el año 313) el mosaico se convirtió en la principal forma de decoración mural de las nuevas iglesias, elegido especialmente por sus brillantes colores y luminosidad. Los materiales usados en estos casos era el vidrio coloreado y smalti de oro (una fusión sobre una base de vidrio, pan de oro y una cubierta fina de vidrio)

El mosaico mural del Medioevo inicial tenía una estructura de sustento diferente a la de los pavimentos clásicos. La pared de ladrillo se cubría con capas cada vez más finas de mortero compuestas generalmente por mármol pulverizado, cal apagada y cenizas volcánicas. Cada capa se dejaba endurecer y se humedecía para dar más adherencia a la siguiente capa.

La capa final que recibiría las teselas se aplicaba en parches cuya superficie se pudiera cubrir en un día.

Los artistas trabajaban en el lugar adaptándose a los cambios de luz y las formas del los muros. Con este método la aplicación el artista diestro podía dar a cada tesela un ángulo de inclinación distinto produciendo efectos luminosos variables en el conjunto con la entrada de luz sobre los muros. Esta técnica era sumamente expresiva pero muy lenta.

Procesión de las vírgenes

En los talleres venecianos se crea un método más rápido de colocación indirecta, por medio del encolado de las teselas sobre un papel o tela y luego se las volcaba sobre la pared. Una vez seco el enlucido se humedecía el soporte y se retiraba. Este método con pocas variantes sigue utilizándose actualmente.

Detalle de la cúpula del Batisterio de los Arrianos en Rábena (Siglo V y VI)

En el período Bizantino del mosaico que va desde el s.V al IX los diseños son realizados para la contemplación a distancia, ya que están ubicados a menudo en paredes a gran altura. Se caracterizan por colores planos muy vistosos sobre fondos dorados, y la apariencia general es estilizada y más austera que la de los mosaicos clásicos naturalistas de los pavimentos.

El estilo Bizantino pasó de Constantinopla a Venecia donde se realizan los mosaicos de San Marcos en el s. XI.

A lo largo del s. XVI se produjeron dos avances que llevaron al mosaico a su decadencia:

Uno de ellos fue la importancia del espacio pictórico del Renacimiento y el otro fue la evolución del trabajo de los maestros vidrieros venecianos que lograron una variación casi infinita colores con lo cual el mosaico perdió sus características propias convirtiendo su efecto casi en una copia de la pintura.

Mosaico en la fachada de San Marcos de Venecia, a primera vista parece una pintura y muestra claroscuros, sombras matizadas y perspectiva muy elaborada.

Esto dio lugar al uso del fresco y la pintura al óleo, que daban una acabada apariencia de volumen y profundidad.

En el s. XIX se produce un cierto renacimiento del mosaico con el descubrimiento de varios mosaicos clásicos, pero solo de la mano de Antoni Gaudí y Diego Rivera en el s.XX vuelve a utilizarse como un medio creativo y expresivo.

 

 

 

El mosaico hoy...

El mosaico se utiliza como decoración en arquitectura tanto en trabajos de pavimentos como en paredes y se ha extendido su uso al mobiliario y a objetos decorativos (mesas, espejos, lámparas, etc).

Reproducción en mosaico de una obra del pintor italiano Piero Dicósimo, realizada por Daniel Sebille.

Se realiza la aplicación del diseño en forma directa o por transferencia sobre planchas de papel (con el diseño invertido). En este caso, sobre una base de  revoque grueso alisado se aplica mezcla adhesiva para colocación de revestimientos cerámicos y se asientan en ella las piezas componentes del mosaico, a las cuales se las empastina previamente con una campa de material que cubra los espacios entre las teselas (el material para la pastina estará compuesto por cemento 60 % y cal aérea 40 %). Una vez fraguada la mezcla adhesiva (3hs si es de fraguado rápido o 24 a 48hs con mezcla adhesiva común) se retira el papel de soporte del mosaico humedeciéndolo con abundante agua y finalmente se rellenan con pastina los espacios que puedan haber quedado entre las piezas.

Si utilizamos piezas sueltas en objetos pequeños se utiliza la mezcla de asiento preferentemente de fraguado rápido y sobre estas se rellenan los espacios vacíos con pastina o cemento blanco. Un diseño de 70 x 80 cm. realizado con el método artesanal puede demandar entre 1 a 2 meses.

Al método artesanal se han sumado además las propuestas de empresas dedicadas a este trabajo que realizan el mosaico sobre un diseño de catálogo o por pedido especial.

       

 

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